Cloud News 12 de junio de 2026

Microsoft estaría desarrollando un interruptor que permitiría convertir Windows Search en una herramienta exclusivamente local, eliminando los resultados de Bing, MSN y Microsoft Store de la búsqueda del sistema operativo.
Según ha confirmado Windows Latest, Microsoft está probando internamente un nuevo interruptor que permitiría a los usuarios desactivar por completo las búsquedas web dentro de Windows Search. Con esta opción activa, la búsqueda del sistema operativo quedaría limitada a aplicaciones instaladas, archivos locales, configuraciones del sistema y otro contenido almacenado en el propio equipo, sin que aparezcan resultados de Bing, MSN ni ninguna otra fuente de internet.
La novedad iría acompañada de otra mejora complementaria: la posibilidad de ocultar también los resultados de Microsoft Store dentro de la búsqueda. Actualmente, cuando el usuario busca una aplicación que no está instalada pero sí disponible en la tienda, Windows puede mostrar una tarjeta con la opción de descargarla. Con el nuevo comportamiento, esa sugerencia podría desactivarse de forma independiente si el usuario así lo prefiere.
La presencia de resultados web de Bing en Windows Search ha sido una de las quejas más constantes entre los usuarios de Windows 11. La búsqueda del sistema ha intentado combinar archivos locales, aplicaciones, configuraciones y resultados de internet en una sola experiencia que, en la práctica, muchos usuarios consideraban más intrusiva que útil: al buscar una aplicación o un documento, era habitual encontrar sugerencias de Bing, tarjetas informativas o accesos a contenido no solicitado.
Hasta ahora, desactivar esta integración requería modificar manualmente el Registro de Windows o configurar políticas de grupo, una solución técnicamente compleja para una necesidad que muchos usuarios consideran básica. Microsoft ya había señalado su intención de priorizar los resultados locales sobre los web en búsquedas cortas, y esta nueva opción apuntaría a dar un paso más en esa dirección.
Que Microsoft ofrezca la posibilidad de desactivar los resultados web es un avance, pero la pregunta más relevante es si la compañía convertirá ese comportamiento en el predeterminado para todos los usuarios. Si la opción queda reservada a quienes se adentren en la configuración del sistema, su impacto real será limitado.
En ese sentido, Microsoft ofrece ya un ejemplo de hacia dónde podría ir: el panel de Widgets está siendo adaptado para abrirse de forma predeterminada con el contenido del propio usuario, en lugar de mostrar noticias de MSN. Ese enfoque, menos intrusivo desde el primer uso y sin necesidad de configuración manual, es el que muchos usuarios esperan también en la búsqueda del sistema.

Microsoft ha informado sobre la detección de un problema que afecta a algunos equipos que utilizan las versiones más recientes de Windows 11. Según la compañía, determinados dispositivos actualizados a Windows 11 24H2 y 25H2 podrían experimentar fallos que impiden la instalación de nuevas actualizaciones de seguridad y mantenimiento del sistema.
Los errores identificados corresponden a los códigos 0x80073712 y 0x800f0993, los cuales fueron detectados durante la instalación de la actualización acumulativa publicada en junio de 2026. De acuerdo con Microsoft, estas incidencias pueden provocar la interrupción del servicio Windows Update, bloqueando la recepción de futuros parches y correcciones de seguridad.
La empresa explicó que el problema afecta principalmente a equipos que migraron desde Windows 10 21H2 o 22H2, así como desde Windows 11 23H2, hacia las versiones más recientes del sistema operativo. La situación fue reportada inicialmente por especialistas y administradores de sistemas, entre ellos miembros del programa Microsoft Most Valuable Professional (MVP).
En cuanto a las causas del fallo, Microsoft indicó que el error 0x80073712 está relacionado con la corrupción del almacén de componentes del sistema, mientras que el código 0x800f0993 impide la integración adecuada de nuevos paquetes de actualización con los archivos existentes. Como resultado, Windows Update puede quedar inoperativo, imposibilitando la instalación de futuras actualizaciones.
Además de impedir la descarga de nuevos parches, el problema puede generar una secuencia repetitiva de errores de la que el sistema no logra recuperarse automáticamente. Esta situación puede dejar a los dispositivos expuestos a vulnerabilidades de seguridad y afectar especialmente a entornos empresariales, donde la actualización constante de los sistemas constituye una medida esencial de protección.
Para los usuarios domésticos que utilizan Windows 11 Home y que aún no presentan un bloqueo permanente, Microsoft ha implementado una corrección automática. En muchos casos, la compañía señala que reiniciar el equipo permite completar el proceso de reparación y restablecer el funcionamiento normal de Windows Update.
No obstante, en los sistemas donde el bloqueo ya se ha producido, Microsoft recomienda aplicar una solución manual mediante la herramienta Deployment Image Servicing and Management (DISM). El procedimiento consiste en ejecutar un comando específico desde el Símbolo del sistema con privilegios de administrador para eliminar el paquete dañado que está causando la incidencia.
Si la reparación manual no resuelve el problema, la empresa aconseja realizar una reinstalación de Windows 11 conservando los archivos personales y las aplicaciones instaladas. Microsoft indicó que continúa trabajando en una solución definitiva para corregir estos errores y evitar nuevas interrupciones en el servicio de actualizaciones.

Una carta interna titulada "Next 100 Days: XBOX Reset" firmada por Sharma y Matt Booty reconoce pérdidas de ingresos, una crisis de componentes para hardware y una estructura de estudios demasiado grande, mientras Bloomberg y The Verge apuntan a una nueva ronda de recortes.
Asha Sharma y Matt Booty, responsables de Xbox, han enviado una carta a todos los empleados de la división bajo el título "Next 100 Days: XBOX Reset". El documento repasa los primeros cien días de la nueva dirección y reconoce avances concretos: el regreso del crecimiento en Game Pass tras más de ocho meses de caída consecutiva, y la confirmación de nuevas exclusivas como Gears of War: E-Day y Clockwork Revolution.
Sin embargo, el mensaje también plantea una realidad incómoda con notable franqueza: el negocio de Xbox necesita un reinicio. Y ese proceso parece tener consecuencias inmediatas. Tanto Bloomberg como The Verge señalan que Microsoft prepara una nueva ronda de despidos relevantes dentro de Xbox, con posibles cierres de estudios y recortes en distintas áreas.
La carta detalla la situación financiera de la división con datos que explican la magnitud del problema. Xbox cerrará el ejercicio fiscal actual con un margen de responsabilidad cercano al 3%, inferior al del año anterior. Más significativo aún es el dato acumulado: excluyendo Activision Blizzard King, Microsoft habría invertido más de 20.000 millones de dólares en contenido, plataforma y subsidios de hardware durante los últimos cinco años, mientras que los ingresos anuales habrían caído cerca de 500 millones de dólares en ese mismo período.
La conclusión que se desprende del propio documento es directa: la estrategia anterior amplió el alcance de la plataforma, pero no consolidó un modelo de negocio suficientemente sostenible.
Uno de los apartados más delicados del comunicado tiene que ver con el hardware. Sharma y Booty reconocen una crisis de componentes que afecta directamente a la fabricación de consolas: determinados costes de almacenamiento ya habían duplicado sus niveles cuando Sharma asumió el cargo el pasado otoño, y desde entonces se han vuelto a duplicar. De cara a la campaña navideña de 2027, Microsoft estima costes superiores a cinco veces los registrados hace apenas dos años.
El mensaje implica que Xbox no podrá fabricar consolas al ritmo que necesitaría y que la compañía deberá explorar nuevos modelos de negocio y alianzas para el desarrollo de hardware. En ese contexto, los rumores sobre posibles dispositivos Xbox fabricados junto a socios del ecosistema PC cobran mayor sentido. La carta sí aclara que el proyecto Helix sigue adelante.
El memo también incluye una autocrítica sobre la gestión de Xbox Game Studios. La compañía reconoce haber ampliado su red de estudios en exceso para alimentar simultáneamente varias estrategias relacionadas con suscripción, distribución en la nube y expansión multiplataforma, lo que ha resultado en una estructura demasiado grande y difícil de sostener económicamente.
De manera paradójica, Sharma y Booty reconocen también que algunas de las franquicias más importantes de Xbox no han recibido la financiación necesaria para competir al nivel que exige el mercado actual. El equilibrio entre grandes exclusivas propias, nuevas propiedades intelectuales y eficiencia financiera se perfila como uno de los desafíos centrales de los próximos años, lo que da mayor peso a los rumores de despidos y posibles cierres de estudios.
En cuanto a la infraestructura tecnológica, la carta reconoce que la plataforma actual resulta demasiado compleja y dependiente de terceros. Microsoft quiere simplificar sus sistemas, recuperar mayor control interno sobre ingeniería y explorar adquisiciones que refuercen sus capacidades en hardware, PC, dispositivos móviles y distribución por streaming. Es una dirección coherente con el enfoque que Sharma ha ido construyendo desde su llegada: menos dispersión, más foco y una identidad de Xbox más clara, articulada alrededor de la consola, Windows y un catálogo de juegos con mayor personalidad propia.

