Cloud News 3 de julio de 2026

🔹Se filtra Project Aion: el sistema operativo secreto de Microsoft donde Copilot reemplaza por completo al menú Inicio

Un vídeo interno de aproximadamente dos años de antigüedad, circulado en el servidor de Discord de BetaWiki, muestra un sistema operativo experimental donde la inteligencia artificial sustituye por completo al escritorio tradicional de Windows.


Qué es Project Aion y de dónde viene la filtración

Un vídeo interno de Microsoft ha comenzado a circular en el servidor de Discord de la comunidad BetaWiki, y las fuentes que lo han analizado lo consideran auténtico. Las imágenes muestran Project Aion, un sistema operativo experimental donde Copilot no actúa como un asistente adicional dentro de Windows, sino que pasa a ser el entorno principal, sustituyendo la barra de tareas y el menú Inicio que han definido la experiencia de Windows durante más de tres décadas.

El material parece haberse generado en torno a 2024, lo que sugiere que el proyecto probablemente no llegó a avanzar más allá de la fase experimental. Sin embargo, su valor reside en que ofrece la visión más detallada conocida hasta ahora de hasta dónde llegó Microsoft con la idea de construir un sistema operativo gobernado íntegramente por la inteligencia artificial.

Una interfaz construida sobre tecnología web, no sobre Windows tradicional

Project Aion no funciona sobre la arquitectura habitual de Windows. Se apoya en un código denominado Win3, diseñado para ser ligero y operar enteramente desde el navegador. El motor de Chromium que sustenta Microsoft Edge actúa como la capa base del sistema, lo que significa que el escritorio clásico tal y como lo conocen los usuarios no existe en este entorno.

En su lugar, el usuario encuentra una caja de entrada multimodal donde puede escribir lo que necesita y Copilot se encarga de ejecutarlo. Existe un esbozo de barra de tareas, pero el concepto central es Spaces: un sistema en el que la inteligencia artificial agrupa aplicaciones y páginas web según el contexto de cada tarea, y esos grupos pueden abrirse y cerrarse desde la interfaz principal. El resultado es un entorno que recuerda visualmente al menú de inicio tradicional, pero cuya lógica de funcionamiento es radicalmente distinta.

Las aplicaciones tradicionales no funcionan de forma nativa

Al estar construido sobre tecnologías web, Aion no ofrece soporte nativo para las aplicaciones Win32 tradicionales, como Microsoft Word u otros programas de escritorio habituales. Cuando el usuario necesita acceder a uno de esos programas, el sistema no los ejecuta localmente, sino que redirige a una instancia de Windows Cloud PC donde el programa se ejecuta de forma remota y virtualizada.

La integración entre la inteligencia artificial y las tareas del usuario se extiende a través de un sistema de complementos. Estos permiten a Copilot interactuar directamente con aplicaciones externas: por ejemplo, redactar y enviar un correo de Outlook desde la propia caja de entrada multimodal, utilizando para ello el contenido disponible en el Space activo en ese momento. La IA actuaría como intermediario entre el usuario y las herramientas, sin necesidad de abrir cada aplicación de forma independiente.

Una recepción negativa y un estado incierto

La reacción pública al vídeo ha sido mayoritariamente crítica. El antecedente de los intentos previos de Microsoft por integrar Copilot de forma invasiva en Windows 11, que generaron una respuesta negativa entre los usuarios y obligaron a la compañía a dar marcha atrás en algunos aspectos, pesa sobre la percepción de este tipo de propuestas. A esto se suma que los propios términos de uso de Microsoft indican que Copilot se utiliza bajo la responsabilidad del usuario.

Sin declaraciones oficiales por parte de Microsoft, no es posible determinar si Aion fue un experimento interno limitado a un equipo concreto o una propuesta de producto más avanzada. De cara al público, la compañía mantiene Windows y Copilot como elementos separados: el sistema operativo por un lado y el asistente incorporado como una capa adicional por otro. Mientras tanto, Copilot continúa evolucionando en forma de nuevas capacidades agénticas, y Microsoft Edge ya ejecuta parte de las tareas que Aion prometía dentro de su entorno basado en tecnología web.

🔹Microsoft Teams incorpora nuevos controles para impedir que bots no autorizados accedan a las reuniones

La nueva política de administración permite detectar bots de terceros, enviarlos a la sala de espera y exigir la aprobación del organizador antes de que accedan a cualquier reunión, independientemente de la configuración de acceso establecida.


Un nuevo control para un riesgo creciente

Microsoft ha introducido una nueva política de administración en Teams orientada a controlar el acceso de bots de terceros a las reuniones corporativas. Hasta ahora, este tipo de herramientas automáticas podían unirse a sesiones para realizar funciones como tomar notas, transcribir conversaciones o ejecutar tareas predefinidas, pero también representaban una vía de entrada no siempre transparente para los participantes.

El problema no se limita a los bots legítimos mal configurados. La posibilidad de que un participante automatizado, potencialmente controlado por terceros con intenciones no autorizadas, acceda a una reunión con información sensible constituye un riesgo real para organizaciones de cualquier tamaño. La nueva medida busca cerrar esa vía de acceso de manera sistemática.

Cómo funciona la nueva política de control de bots

La función está disponible desde el Teams Admin Center y permite a los administradores de las organizaciones gestionar de forma activa el acceso de bots externos. Cuando el sistema detecta un posible bot, lo envía automáticamente a la sala de espera y lo identifica de manera visible para el organizador de la reunión. La aprobación explícita del organizador es necesaria antes de que el bot pueda acceder, incluso en reuniones donde los participantes humanos tengan permiso para saltarse esa sala de espera.

La medida es especialmente relevante en reuniones donde se tratan asuntos confidenciales, se manejan datos internos, se atiende a clientes o se toman decisiones estratégicas. En esos contextos, saber si existe un agente automatizado grabando, transcribiendo o procesando la conversación deja de ser un detalle secundario y se convierte en una cuestión de seguridad y cumplimiento normativo.

Controles adicionales en desarrollo

Microsoft está preparando también capacidades adicionales de gestión para esta función. Entre las que se encuentran en desarrollo figuran listas de bots permitidos por organización, la posibilidad de bloquear completamente los bots externos, informes de administración, registros de auditoría y políticas más específicas según el nivel de seguridad que cada organización requiera.

Estas mejoras responden a una realidad en expansión: las reuniones de trabajo incorporan cada vez más herramientas de inteligencia artificial, asistentes automatizados y aplicaciones externas. Algunas de ellas aportan valor real; otras pueden comprometer la privacidad de los participantes o convertirse en un vector de ataque si son utilizadas con fines no autorizados. La capacidad de distinguir entre unas y otras, y de decidir cuáles tienen acceso a cada reunión, es un requisito esencial para que Teams siga siendo una plataforma de confianza en entornos empresariales.

🔹Xbox prueba Disc2Digital, una función para convertir juegos físicos en licencias digitales

Microsoft estaría desarrollando internamente una herramienta que permitiría asociar los discos físicos de Xbox a licencias digitales vinculadas a la cuenta del usuario, en un movimiento orientado a facilitar la transición hacia el formato digital sin abandonar a quienes tienen colecciones físicas.


Cómo funcionaría Disc2Digital

Según informa The Verge, Microsoft está probando internamente una función denominada Xbox Disc2Digital. El funcionamiento es directo: el usuario introduciría un disco compatible en una consola Xbox, instalaría y ejecutaría el juego, y Microsoft generaría una licencia digital asociada a ese disco físico. Esa licencia permitiría acceder al título de la misma manera que si hubiera sido adquirido en la tienda digital de Xbox, aunque con una condición importante: el derecho a la licencia continuaría vinculado al disco original.

La función sería compatible con discos de Xbox One y Xbox Series X, así como con títulos incluidos en packs de consola y con juegos distribuidos en varios discos. Sin embargo, no funcionaría con juegos de Xbox 360 ni de la Xbox original. Microsoft habría advertido además que algunos títulos de Xbox One podrían quedar excluidos según las características del disco o su fecha de fabricación.

Una posibilidad adicional que abre este sistema es la de revocar la licencia digital y transferirla a otra consola, lo que podría funcionar de forma similar a prestar un juego físico a otra persona.

El contexto que explica el momento del anuncio

La prueba de esta función se produce en un momento relevante para la industria. Sony ha confirmado su intención de eliminar el formato físico en sus consolas en 2028, y Microsoft aún no ha determinado si su próxima consola, conocida internamente como Project Helix, incluirá lector de discos. En caso de que la nueva consola prescinda de esa unidad óptica, una herramienta como Disc2Digital resultaría especialmente útil para los usuarios con colecciones físicas acumuladas durante años.

La función también se integraría con otras iniciativas de Microsoft. Si el juego digitalizado está disponible en Xbox Cloud Gaming y el usuario dispone de Game Pass, podría acceder a él en modo de transmisión. Si además es compatible con Xbox Play Anywhere, el acceso se extendería a PC y dispositivos portátiles compatibles.

Una transición al formato digital sin romper con el pasado

Disc2Digital representa una forma de avanzar hacia lo digital sin forzar a los usuarios a abandonar su biblioteca física de forma abrupta. Si Microsoft implementa esta función de manera efectiva, podría preservar la confianza de quienes han invertido durante años en juegos físicos, al tiempo que facilita la adopción de un modelo de distribución cada vez más orientado hacia las licencias digitales y el acceso por suscripción.